Pautas básicas de educación y adiestramiento canino

La llegada de un cachorro a la familia suele acarrear problemas consigo. Desde los más comunes, como pueden ser morder muebles u orinar donde no debe, hasta algunos más complicados como pueden ser problemas para relacionarse con otros perros. Sin embargo, por comunes que sean este tipo de situaciones, existe mucha gente que no sabe como evitarlos o que utilizan métodos incorrectos basados en la cultura popular y en el “siempre se ha hecho así”. Pero que algo se haya hecho durante años de una determinada manera no significa que esta sea la correcta. Los estudios y la ciencia existen precisamente para evolucionar y aprender mejores formas de hacer las cosas.

cachorro-dormir

Uno de los problemas que se presenta con mayor frecuencia a la hora de incorporar un cachorro a la familia es el hecho de que el animal va haciendo sus necesidades por la casa. Sin embargo, poca gente sabe que esto no es algo que el cachorro realice de manera intencional, sino que es una cuestión de necesidad. Hasta los 4 o 5 meses el animal no será capaz de aguantar el tiempo suficiente para evacuar sólo en sus salidas a la calle. Por este motivo, regañar al cachorro por una necesidad fisiológica no tiene sentido. Lo que si se puede hacer es enseñar al animal a realizar sus deposiciones en un lugar concreto marcado con periódicos o empapadores. Pero por inteligente que sea el perro en cuestión, no aprenderá si sus dueños no le enseñan. Para esto el adiestrador canino Daniel Pérez explica que “en los momentos clave cuando el animal vaya a hacer pipí, que son después de comer y después de dormir, hay que procurar llevarlo al lugar deseado y esperar a que haga sus necesidades. Poco a poco se le irá acercando ese lugar a la puerta hasta que finalmente se saque a la calle”. Una vez el perro alcance la edad en la que pueda soportar el tiempo entre salida y salida, es importante que estas se hagan después de las comidas, cumpliendo unos horarios fijos que ayudarán al perro a saber cuanto tiempo tiene que esperar.

Otro de los problemas, especialmente cuando hay niños en la casa es el lugar de descanso del perro. Por regla general los menores quieren tener al perro con ellos todo el tiempo, por lo que pedirán que el animal duerma en su habitación. Pero para un correcto desarrollo del cachorro es importante que tenga un lugar propio en un sitio fijo. Como refugio, los adiestradores y educadores caninos recomiendan el uso de un transportín en lugar de una cama. Si el cachorro se acostumbra a estar tranquilo dentro de éste y lo asocia como su lugar de descanso no tendrá problemas cuando, posteriormente, se le introduzca en él para viajar o realizar visitas al veterinario.

perro-baul

A la hora de corregir una conducta en el perro, es importante enseñarle desde el principio la diferencia entre el “muy bien” y el “no”. Según indica el educador canino Moisés Pérez, al perro hay que indicarle tanto cuando hace las cosas bien como cuando las hace mal. Sin embargo, a la hora de regañar al perro por una conducta indeseada, es importante pillarlo infraganti, ya que su memoria a corto plazo es escasa. Si se le riñe después de que haya realizado la infracción no se obtendrá ningún resultado, ya que el cachorro relacionará el castigo con lo que esté haciendo en ese momento.

Una actividad aparentemente inocente pero que puede tener nefastas consecuencias de no realizarse es el hecho de enseñar al perro a pasear con correa. Según indica Daniel Pérez, “todos los cachorros que van tirando de la correa terminan siendo animales nerviosos dentro de la casa, que muerden o rompen cosas”. Por ello es importante incidir en este aspecto desde el principio y acostumbrar al cachorro a pasear al lado del paseante, o como mínimo a una distancia que se considere correcta.

Y al igual que sucede con los paseos, otra actividad que puede tener fatales consecuencias es el común hecho de jugar con el cachorro utilizando las manos. La mayoría de los perros con problemas de agresividad son perros con los que se ha jugado de esta manera. “Cuando es un cachorrito es muy común poner la mano para que muerda, porque no hace daño. Pero cuando el perro pesa treinta kilos la costumbre de morder en la mano está muy arraigada y cuesta mucho corregirla”, explica Daniel Pérez. Y dicha costumbre puede acabar traduciendose en agresividad.

Para tener un perro mentalmente sano, es muy importante respetar su periodo de socialización, que se da entre las 4 y las 12 semana de vida. “Se trata de un periodo en que las conexiones neuronales se forman de manera muy rápida, por lo que es el momento adecuado para que el perro vaya conociendo todo a lo que se va a tener que enfrentar en el día de mañana. Pero también tiene que aprender el lenguaje canino, y eso no se lo podemos enseñar nosotros”, explica el educador canino Vicente Salcedo. Teniendo esto en cuenta, lo que se hace es dividir este periodo en dos partes. De modo que el cachorro conviva con su madre y sus hermanos hasta su séptima semana de vida, a partir de la cual puede ser llevado a su nuevo hogar y empezar a socializarse con las personas, el entorno  y los otros animales con los que vaya a convivir. 

cachorro-y-perroSin embargo, en este aspecto existe un desacuerdo entre etólogos y veterinarios, ya que estos últimos sostienen que el cachorro no debe relacionarse con otros perros hasta que no termine el calendario de vacunas, ya que de lo contrario podría contraer alguna enfermedad. Pero si bien es cierto que hay que velar por la salud física del animal, también es importante velar por su salud mental. Si durante dicho periodo el cachorro no se relaciona con otros animales de su especie, el resultado es un perro físicamente sano pero con problemas a la hora de relacionarse. Por ello, lo mejor es un término medio: relacionar al animal sólo con perros de gente conocida que se sepa a ciencia cierta que poseen buena salud y tienen todas sus vacunas actualizadas.Además, como matiza el educador canino Moisés Pérez, es durante esos meses “cuando el animal va a necesitar estar en contacto con muchísimos otros perros y con muchísimas personas, ya que todas las experiencias que aprenda durante esta época le van a servir como esquema para comportarse en el futuro.”

Corrección de conducta: castigo positivo y castigo negativo

En contra de la creencia popular, el castigo no tiene porqué ser una penalización de caracter físico ni agresivo. Existen otras formas de corregir la conducta indeseada del cachorro. Poca gente conoce la existencia de los llamados castigo positivo y castigo negativo

El castigo positivo consiste en la corrección de una conducta inadecuada mediante la utilización de un estímulo aversivo, algo que al animal le resulte desagradable, como poner limón en las patas de los muebles que suele morder. Otro buen ejemplo es introducir una moneda en una lata y agitarla con fuerza cuando el animal esté realizando la conducta que se desee corregir. El ruido, desagradable para el perro, hará que este detenga inmediatamente su actividad.

Con el castigo negativo se busca obtener el mismo resultado que a través del anterior, pero en esta ocasión mediante la retirada del premio. “Así es como se trabaja la inhibición de la mordida.” explica   Vicente Salcedo. “Imagínate que es un cachorro al que le gusta morder. Tu estás jugando con él y el perrito viene y te pega un bocado. Tu le dices “¡no!”, te levantas y te vas, y el cachorro entiende que se ha terminado el juego. El castigo en si es tu retirada del juego, el hecho de que dejas de prestarle atención. Así es como aprenden los cachorros jugando entre ellos”.

Existen muchos tipos de perros, muchas familias diferentes y muchas técnicas y trucos para obtener lo mejor de cada mascota. Pero lo más importante es reflexionar bien antes de decidir introducir un nuevo miembro en la familia y, una vez en casa, tener mucha paciencia a la hora de educarlo. Como dice Moisés Pérez, “un perro no sobrevive sólo con comida y agua. Necesita ejercicio físico, necesita estimulación mental y necesita contacto tanto con seres de su misma especie como de otras distintas”. Y, por supuesto, necesita cariño.

3 comentarios


  1. Es un artículo útil para gente como yo, que voy a tener el primer perro de mi vida y no sabía algunas cosas

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *