La llegada a casa de un cachorro de perro: adaptación y primeros pasos

La llegada de un cachorro a un nuevo hogar suele ser caótica, ya que todos los miembros de la familia, especialmente si esta incluye niños, quieren saludar y tocar a la nueva mascota. Sin embargo, conteniendo un poco la alegría y la impaciencia y siguiendo una serie de pautas puede lograrse una integración mucho más rápida y sencilla.

Un buen comienzo es acudir con el animal a algún parque cercano al domicilio antes de entrar en la casa. De este modo el cachorro podrá, desde el minuto cero, empezar a reconocer el entorno en el que va a vivir, así como los lugares que van a ser habituales en sus salidas de la casa. Una vez se ha paseado con el cachorro y este se encuentra tranquilo, es el momento de hacer la entrada en la vivienda.

nariz-perro“A la hora de entrar en la casa yo utilizo técnicas de olfato” explica el educador canino Rubén Manzano. “Antes de introducir al perro reparto trocitos de comida por la casa. Después dejo que entre y que vaya buscándolos y, de este modo, conociendo la casa”. Esta técnica también funciona en el caso de que ya vivan animales en la casa. El proceso consiste en retirar de la casa al animal que ya vive en ella e introducir al nuevo cachorro para que vaya impregnando su olor con la técnica ya descrita. Después se procedería a retirar al cachorro, se volvería a repartir comida por la casa, y se  introduciría al perro que ya vivía en ella, de modo que al buscar la comida asociase el olor del nuevo perro como algo positivo. 

Para Mónica Durán, responsable de comunicación de la Asociación Protectora de Animales de Alcoy, lo importante no es tanto la adaptación a la casa como la adaptación a las personas. “Lo primero es entender que es un miembro más de la familia, que va a vivir 15 o 16 años”, destaca Mónica Durán. “A partir de ahí lo vamos a introducir en un hogar en el que tenemos que adaptar las necesidades del animal. Desde establecer la zona donde vaya a vivir de continuo hasta su zona de alimentación”. Esta última deberá estar alejada del lugar donde los miembros de la familia comen, de modo que el animal pueda diferenciarlas perfectamente y no moleste ni pida comida en la mesa.

chihuahua-624924_960_720Es importante tener fijado el lugar de descanso del nuevo animal antes de que este haga su entrada en la casa. Deberá ser un sitio resguardado y tranquilo, donde el cachorro se sienta seguro y pueda utilizarlo como refugio. En este aspecto, según explica Rubén Manzano, es preferible utilizar un transportín a una cuna o una manta ya que, aunque poca gente lo sabe, los perros son animales de madriguera y se sienten más seguros en espacios reducidos. Además, el uso de un transportín como refugio tendrá también grandes ventajas a posteriori. Es conveniente no establecer la zona de descanso en los dormitorios, ya que esto evitará que el animal caiga en la tentación de subirse encima de las camas.

A la hora de realizar la integración del cachorro con los miembros de la familia, aunque a edades tempranas suelen ser muy sociables, una buena opción es la de presentarse ofreciéndole un trozo de golosina o jugando con él, de modo que el animal asocie a las personas de su nuevo núcleo familiar con algo positivo. En caso de que haya bebés en la familia, se puede recurrir de nuevo al olfato del animal para realizar una pre-presentación, enseñándole los pañales, las cremas y otros productos que se utilicen en el niño. Para una mejor integración del animal, es importante realizar un reparto dentro de la familia de las responsabilidades que su cuidado conlleva, por ejemplo estableciendo turnos de paseos o comidasDe este modo, aunque el animal identifique una “persona alfa” dentro de la casa, también responderá correctamente ante los demás miembros del grupo. 

Imagen de la película "Siempre a tu lado", basada en la historia del perro Hachiko
Imagen de la película “Siempre a tu lado”, basada en la historia del perro Hachiko

Tener un perro supone una gran responsabilidad, que debe ser meditada adecuadamente antes de tomar una decisión. Un perro, especialmente cuando es un cachorro da mucho trabajo, como explica Nuria Segura, casa de acogida de un perro de pocos meses de la Protectora Baix Vinalopó, que insiste en que “tener un cachorro en casa significa no para nunca. No hay momentos de descanso porque siempre están activos”.  Y no sólo eso, sino que a larga ese cachorro crecerá, y se convertirá en una responsabilidad que su propietario deberá asumir durante muchos años. Deberá poder proporcionarle comida, cariño y atención veterinaria cuando la necesite. Pero también es cierto que, aunque es una gran responsabilidad, trae consigo grandes recompensas, siendo la mayor de ellas un compañero fiel durante muchos años.

La salud en los primeros meses

Tras la llegada del cachorro, uno de los aspectos más relevantes será su salud. Es importante acudir al veterinario para que le realicen una revisión general, comprobando que su estado sea el correcto y que no padezca ninguna enfermedad o problema. También es importante comprobar si ya ha sido desparasitado o está vacunado. “Si no lleva nada hecho”, explica el veterinario Óscar Moreno, “generalmente se desparasita interna y externamente y se le da cita para la posterior vacunación”. La primera vacuna se debe poner a las seis semanas de edad. Se trata de una vacuna para cachorros que lleva parvo y moquillo. Tres semanas después de esta vacuna se debe poner la tetravalente y otras tres semanas después una pentavalente. Antes de los cinco meses se le deberá poner el microchip  de identificación junto con la vacuna de la rabia, con la que ya se tendrá todas las vacunas. Anualmente se le deberá revacunar de la pentavalente; y bianualmente de la rabia.

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